Visión positiva de Orlando Ferreres y Fausto Spotorno sobre el futuro económico del país

El economista Orlando Ferreres, junto al Director del Centro de Estudios Económicos de su consultora, Fausto Spotorno, adelantaron cómo ven la inflación, el riesgo país y la producción para 2019.

Orlando Ferreres y Fausto Spotorno fueron invitados por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) en el marco del 4to Foro Almuerzo del año, “Economía argentina: escenarios posibles”, para exponer y debatir sobre el futuro económico del país en el marco de la actual crisis. Para el economista se terminó el gradualismo: “tenemos una alta devaluación, por encima de la paridad teórica de equilibrio; una inflación que estará alrededor del 43% para este año; una tasa de interés del 60% que nos deja afuera de la producción y una pobreza que va a aumentar. Pero tenemos una visión optimista para el año próximo y creemos que todo lo que se está haciendo va a dar resultados”. Además, especificó que el presidente Mauricio Macri tenía que tomar estas medidas en agosto, ya que después comenzará el período de campaña electoral.

Por su parte, Fausto Spotorno indicó que en el corto plazo el gobierno plantea un programa de estabilización de la economía de seis meses de duración. “Sin embargo, es muy difícil romper el piso de pobreza hoy si crecemos al 1,2 % anual. Esos son temas que se pueden resolver a largo plazo, no están en discusión por ahora”. Lo que sí está en agenda, es una suba de la tasa de interés y de los impuestos, y una baja del gasto en la obra pública. “Es un paquete standard de ajuste fiscal, casi ochentoso”, sostuvo Spotorno.

También indicó que es un programa muy sencillo que va a ser efectivo más allá del panorama inestable financiero actual, tanto nacional como internacional. “La deuda pública argentina es del 80% del PBI y el tamaño del mercado financiero argentino es del 4% del PBI, por lo tanto no hay forma de financiarnos internamente; este es el problema estructural fundamental de nuestro país”, explicó Spotorno, al tiempo que agregó que el segundo problema estructural es un déficit fiscal que no es históricamente financiable.

Los especialistas aseguraron que el programa que aplicará el gobierno implica llevar el déficit primario a cero el año que viene y que, con ese esquema, las necesidades financieras son magras. “Calculamos que en el peor escenario financiero, al gobierno le estarían faltando unos 10 mil millones de dólares. En ese contexto no es mucho dinero, sobre todo teniendo en cuenta que las Lebac se están sacando de la calle y lo que está entrando son letras del tesoro. Parte del dinero va a venir por ese lado, o sea que se va a pesificar un poco la deuda a corto plazo”, profundizó Spotorno.

Al referirse al riesgo de default inmediato, Ferreres aseguró que es muy bajo y que el gobierno intentará “colocar más bonos en el mercado local”. Enfatizó que “eventualmente no será necesario mantener los intereses tan altos para fin de año. El tipo de cambio actual está cerca del equilibrio, es suficientemente alto, la volatilidad cambiaria que prevemos es menor y también la tasa de interés podría bajar; entonces empieza a aparecer un panorama para el 2019 más atractivo del lado de la producción”, indicó.

Según los cálculos de los expositores, desde septiembre hasta fin de año la inflación va a ser del 21% y sumado a una inflación que hasta ahora llegó a 23%, prevén que alcanzaría los 45 puntos para fin de año. Ferreres estima que recién bajaría a partir de septiembre de 2019; mientras que durante el resto de los meses del año la inflación se va a mantener muy alta, por el arrastre de este año. Además sostuvo que “la tasa de interés va a ir bajando a medida que baje la inflación, pero esto no va a ser demasiado rápido”.

Ambos especialistas son optimistas y creen que la buena relación entre Macri y el presidente norteamericano Donald Trump podría ayudar a que concedan más crédito al país, algo que se estaría anunciando en los próximos días. Según los consultores el panorama para 2019 es positivo. Estiman para este año que el tipo de cambio podría alcanzar los $43 por dólar; para 2019 la inflación se estabilizaría en un 23% y, el tipo de cambio, sólo aumentaría como la inflación. “Es el momento para comprar, para empezar a invertir el dinero en otros lugares como las acciones, que pueden rendir mucho, o los bonos, que van a andar bien, y con un riesgo país que va a bajar aún más. Somos optimistas, creemos que estas medidas van a dar resultado”, confirmó Ferreres.

Hacia el final del almuerzo, los economistas aclararon que hay que reducir el tamaño del gasto público, ya que implica bajas tasas de crecimiento de la economía. “Si el gasto público es del 42% del PBI, el sector privado sólo puede gastar 58% en forma directa”, dijo Ferreres. En Chile, por ejemplo el sector privado cuenta con 73 puntos del PBI para invertir. Spotorno coincidió: “a largo plazo, si la Argentina quiere crecer, tiene que reducir el tamaño del Estado para darle más recursos al sector privado y para eventualmente reducir la pobreza”.

Finalmente destacaron la importancia de la inversión en Vaca Muerta, donde calculan habrá una producción anual de 20 mil millones de dólares dentro de los próximos años. Será un lugar muy atractivo para los inversores si se “resuelve el problema de nuestros más de 100 impuestos nacionales, provinciales y municipales”, concluyó Ferreres.