XXI Encuentro Anual ACDE

ACDE celebró el XXI Encuentro Anual ACDE: “Hacia una Argentina integrada y plural. Diálogos y acuerdos para fortalecer la concordia”

El 7 de junio en el Hotel Sheraton Buenos Aires se realizaron debates sobre cómo promover el diálogo para fortalecer la concordia nacional y volver a tener un proyecto de país integral.

 

En la apertura Santiago del Sel, presidente del Encuentro, destacó : “¡(…) Durante esta jornada asumiremos que algo hicimos mal y con humildad buscaremos rescatar el valor del encuentro, del diálogo, de volver a escucharnos! ¡Es hora de soñar con los ojos abiertos, pensar que es posible coincidir, no sólo con los que están cerca, sino con los distantes o más aún con los circunstanciales adversarios, nunca enemigos!”. Luego agregó: “El momento que vivimos es importante y la gente espera de nuestra dirigencia gestos de grandeza. Por esto, desde ACDE, alentamos con esperanza y alegría que hoy es posible y necesario trabajar para cerrar esta grieta, símbolo de un tiempo que debe pasar a la historia.”

Monseñor Oscar Ojea, Obispo de la Diócesis de San Isidro y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, invitó a la reflexión y llamó al diálogo: “es imprescindible para salir de la grieta”. Agregó que: “en la Argentina nunca hubo un partido católico y eso es bueno. Impide que la Iglesia sea identificada a un partido en particular, porque tenemos que atender a todos los partidos”. Señaló que “nuestro país está atravesado por viejas heridas históricas, particularmente en los últimos años. A pesar de ello, ha ido creciendo un diálogo en la Iglesia, un diálogo que superó la grieta, el diálogo ecuménico. El pueblo es muy sencillo al diálogo interreligioso”.

 

¿Por qué los argentinos vivimos divididos? ¿Cómo redescubrir el valor de la cooperación y reconstruir nuestros lazos?

Seguidamente comenzó el primer panel en el que dialogaron Paola de Delbosco, Eduardo Fidanza y Alejandro Katz.
La profesora de la UCA y de la Universidad Austral, Paola de Delbosco, señaló que “la palabra diálogo significa razón entre dos, pero también quiere decir nexo, unión. El diálogo tiene el poder de juntar a las personas”. “Para el desarrollo pleno, las personas necesitan abrirse, asumir el riesgo, aceptar cierto grado de incomodidad con aquello con lo que no está de acuerdo. Cuando nos animamos a abrirnos, debemos hacerlo desde una primera actitud profunda de humildad. No lo somos todo, no lo sabemos todo ni tenemos resuelto todos los problemas”, continuó.
Por su parte, el director de Poliarquía Consultores, Eduardo Fidanza, indicó que “una es la grieta física y la otra, la social. La que nos interesa es la de segundo orden. La grieta social son las diferencias entre los grupos”.
Asimismo, consideró que “por suerte, podemos decir que la grieta como tragedia esta eliminada en la Argentina, la superamos. La grieta como drama de las élites argentina es la que debe retener nuestra atención y también el psicodrama que se vive a través de los medios”.
Fidanza agregó que “la sociedad debe ser descripta con su estructura de poder con sus organizaciones y sus estratos y luego con su cultura. La grieta mediática vela las brechas entre trabajo y desempleo, la gente con y sin poder”. Y concluyó: “El dilema entre la eficacia y la justicia social está en el centro del debate social moderno. Si la Argentina que va a entrar al mundo será sólo con una parte de los argentinos, seremos modernos pero no habremos superado la brecha ni resuelto el dilema entre justicia social y eficacia”.
Por su parte, el crítico y ensayista, Alejandro Katz, subrayó que “la idea de la grieta nos dificulta hablar de lo que importa. Hay que restituir la densidad a los problemas y los problemas densos no se explican con palabras comodines”.
“No creo que el problema principal sea la grieta. Tenemos problemas de coordinación, de colaboración, de relación con el futuro, de pensamiento y de imaginación político-social-económica”, agregó.
Por otra parte, consideró que “cuando discutimos estos problemas, quienes no comparten nuestro punto de vista son considerados que están ubicados en el lugar equivocado de la historia. Pero si cambiáramos el escenario, podríamos decir que todos nosotros estamos en el lugar equivocado de la historia. Es una mala táctica política. En una elección hay cantidad de voces diferentes y todas ellas tienen partes de verdades. Confundimos triunfo con razón, éxito con verdad. Y esto no contribuye a ninguna solución”.

Palabras de Gabriela Michetti, Vicepresidenta de la Nación

Posteriormente Santiago del Sel, presidente del Encuentro, compartió las palabras que Gabriela Michetti, hizo llegar a los presentes: “quisiera aportar a la reflexión sobre la pluralidad, el diálogo y la concordia dos cuestiones que considero centrales: aprender a estar de acuerdo, y aprender a estar en desacuerdo. En la Argentina de hoy, no solamente nos cuesta mucho ponernos de acuerdo, si no también nos cuesta aceptar cuando estamos en desacuerdo. Y creo que son ambas cosas las que tenemos que revertir”. Luego agregó: “La Argentina necesita dirigentes que den su vida, y que a través de gestos concretos y elocuentes, muestren a quienes lideran que su verdadera prioridad es el bien común”.

Superar las grietas del pasado para pensar el modelo económico productivo del futuro

En el segundo panel el economista e investigador de la Universidad Di Tella, Pablo Gerchunoff, destacó la necesidad de desarrollar la inversión en infraestructura para alcanzar la paz social y un modelo de desarrollo productivo.

Gerchunoff aclaró que “para superar un conflicto, lo primero que hay que hacer es acercarse al que tengo más lejos, ponerse en la cabeza del otro que más lejos está. Hay que comprender la razón del otro”. “Para la actualidad, el conflicto federal distributivo y el conflicto de clases es lo que debemos encarar”. Luego aclaró: “Tengamos en cuenta estos conflictos porque no nos podemos evadir. No busquemos las llaves donde las perdimos, busquemos donde hay luz, en los conflictos profundos de la sociedad. Una condición que me parece fundamental para enfrentar cualquier problema es saber quiénes somos, cuánto podemos repartir, cuál es nuestro acervo”.
Jorge Forteza
, consultor, afirmó que “para tener una Argentina integrada y plural necesitamos crecer, generar empleos de mayor calidad y salir de esta trampa del tipo de cambio que requieren los argentinos para consumir versus el tipo de cambio que necesitan los empresarios para salir al mundo”.
“Esto tiene que ver con qué le vendemos al mundo y con qué nivel de valor agregado. Para eso, necesitamos de factores clave como lo son los empresarios. La Argentina está a la mitad de un país desarrollado. Tiene un desempeño exportador muy flojo”, agregó.
Por su parte, Alberto Hojman, presidente de BGH Argentina, explicó que “la Argentina debe tener una visión de largo plazo, que no cambie con el traspaso de un Gobierno. Por caso, los brasileros tienen claro qué desarrollar y no hay desperdicio de ir y volver, como hace la Argentina. Aquí hay que trabajar en aquello de que especular es mejor que producir. Cuando el rendimiento de un bono es más rentable que una empresa, se complica”, sentenció.
Por último, Gonzalo Tanoira, presidente de San Miguel, subrayó que “el tema de competitividad está en nuestra esencia. El tipo de cambio es clave para nosotros. Nos transformamos en una multinacional para paliar ese déficit. Las empresas argentinas se deben insertar cada vez más en el mundo, saliendo de la zona de confort, para potenciar nuestra oferta. Así, invertimos en Sudáfrica, en Perú y diversificamos el portfolio”.
“Somos muy conscientes de la sustentabilidad. No es un área más de nuestra compañía. Consideramos que adherimos a los pactos de desarrollo sustentable de Naciones Unidas”, concluyó.

Los acuerdos de paz en Colombia

Posteriormente, los acuerdos de paz en Colombia fueron analizados en una entrevista que Iván Petrella, director de Argentina 2030, de la jefatura de Gabinete de Ministros de la Presidencia de la Nación, realizó a María Alejandra Villamizar, exmiembro de la comisión negociadora del gobierno con la guerrilla.
Villamizar explicó que “lo más difícil de conseguir la paz es mantenerla, no sólo conseguirla”. “Se logra cuando se apela a la negociación política, cuando a través del diálogo se llega a un acuerdo para que no haya más uso de armas”, agregó.
“El Estado colombiano intentó durante muchísimo tiempo la vía militar y la de la negociación, sin que el conflicto cesara. Después de miles de fracasos con otros procesos de paz, los colombianos, los ciudadanos, las víctimas, se sintieron fuera de la conversación entre las FARC y el Gobierno. El programa donde trabajé cree en la palabra, en el establecimiento de confianza, que rompió el esquema gobierno-políticos, que no tenía en cuenta al ciudadano. La idea era que si todos nos involucrábamos, podría llegar a otro final”, relató.
Por último, indicó que “cuando encontraron el propósito, que pasaba por superar el conflicto, encontraron puntos en común, soñaron con dar el ejemplo a nivel departamental y, luego, nacional”.

Grieta y pobreza: ¿dos caras de la misma moneda?

En el tercer panel Monseñor Gustavo Carrara, Obispo auxiliar de Buenos Aires, sostuvo que “la grieta de la pobreza es más honda que la ideológica o la política. El rechazo al pobre es un desafío de la democracia. Cuando se levantan muros, crecen las grietas”.
“Vivo hace 10 años en la 11-14, conozco la realidad de la violencia, del narcotráfico que le gana al estado, pero también veo innumerables ejemplos de bondad y hermandad donde los pobres se hacen cargo de hermanos más pobres”, amplió el obispo.
Asimismo, destacó que “es importante rescatar estos ejemplos de organización. Los pobres no solo dan que pensar, los pobres piensan. Los pobres no sólo padecen injusticias, sino que se organizan y luchan para sacar sus familias adelante y eso merece nuestro respeto”.
Por su parte, el ex Ministro de Economía de la Nación, Roberto Lavagna, aportó que “la pobreza es un componente fundamental de la grieta. Pesa de manera sustancial, aunque no es lo único. Existen factores culturales, éticos y educativos… tenemos por delante como tarea central empezar a resolver esa brecha en su concepto más abarcativo”.
El ex funcionario admitió que “la profundidad de la brecha es muy grande”, por lo que “el país tiene que encontrar la manera de hacer arrancar la economía”. “En ese contexto, será posible librar una batalla contra la pobreza. No creo que haya crecimiento sin reconocer cuál es la locomotora del proceso de crecimiento, que es el consumo”, aseguró.
La directora del Observatorio de Derechos Humanos de la Nación, Norma Morandini, llamó a “hablar de lo que importa, no de lo que interesa”. “La democracia es el sistema de las palabras, entonces definamos las palabra brecha y grieta. La brecha es social. La grieta es ideológica”, amplió.
Morandini consideró que “debemos tener una Argentina con pluralidad de interpretación y de visiones dentro de lo que es la ley de la democracia”, al tiempo que indicó que “pobreza y democracia son conceptos que se tienen que desvincular, sólo con democracia vamos a poner solución a los problemas que nos increpan fuertemente”.
“Hemos fracasado todos, no hay ningún sector que se pueda resguardar y esto implica que todos nos debemos sentir interpelados por la búsqueda de la solución”, sentenció.
Por último, el ex Ministro de Hacienda y Finanzas de la Nación, Alfonso Prat-Gay, señaló que “la grieta es la pelea política que excede lo ideológico, que es uno de los problemas a resolver”. “La grieta y la pobreza podría decir que casi se retroalimentan”, afirmó.
El ex funcionario consideró que “más que grieta, estamos ante una fractura social”, por cuanto “hay muchos de los considerados pobres son de una tercera generación”. “No podemos dejar de lado esta exclusión social, ya que influenció en el debate ideológico. La grieta política es la que impide llegar a los acuerdos de largo plazo, que son la llave para empezar a resolver los problemas”.
Prat Gay señaló que “una sociedad que tiene que aprender y que fracasa en su intento de hacerlo”, debe reflexionar sobre “lo importante que es la conversación”. “Se dice acuerdo sin asimilar lo que implica la palabra acordar: ser honesto, no prejuzgar y escuchar. Si nos concentramos en esas tres premisas, podemos hacer maravillas”, cerró.

La grieta en la política: ¿representatividad o acción directa?

Durante el panel moderado por el politólogo Marcos Novaro, del que participaron el diputado nacional de Cambiemos, Eduardo Amadeo, y el exdiputado provincial Fernando Navarro.
Para Marcos Novaro, “tenemos muchos déficits en nuestro sistema institucional. Las instituciones tienen pocos recursos y poca autoridad para tomar decisiones y hacer cumplir. La confianza está muy fragmentada. Los pequeños emprendimientos políticos no colaboran en el largo plazo o en mecanismos institucionales”.
Para Eduardo Amadeo, “el problema de la pobreza no es de ingreso únicamente, sino multidimensional, empezando por la educación, el tema urbano (hay 4.000 barrios que son invivibles), de la familia, el embarazo adolescente, todo lo que constituye una estructura de pobreza que, al menos, hay una generación condenada”.
“No me gusta la palabra asistencialismo. Tenemos que asumir la asistencia social, como condición ética con nuestros hermanos y de la paz social. También es una condición para la salida de la pobreza. Es muy difícil que alguien mande a educar a sus hijos si tienen hambre”, agregó.
El diputado consideró que “nadie es feliz con la pobreza y con un plan”, por lo que sostuvo que “hay que actuar en consecuencia”. “Cuando hablamos de hacer cambios estructurales, asumimos que viviremos conflictos. No vamos a bajar el conflicto. El nivel de ausentismo, por ejemplo, en la educación bonaerense, es inaceptable. Lo mismo con otros sectores”, aclaró.
Por su parte, el dirigente del Movimiento Evita, Fernando “Chino” Navarro, sostuvo que “estamos en una crisis muy grave. Nosotros pensamos que hay que trabajar para resolver la crisis, no agudizarla. Si como país pudiéramos ponernos de acuerdo sobre unas prioridades como el trabajo, la pobreza, la inseguridad y la educación, apuntando al bien común, no importaría cual sería el partido al poder por los próximos 20 años porque por lo menos tendríamos el bien común como objetivo”.
“La crisis es demasiado grande para dejarla en manos de los políticos. Necesitamos a todos los sectores, los empresarios, las iglesias, los movimientos sociales, porque la política no lo va a solucionar. En la política hoy no hay plan, no hay ideas, están todos en la coyuntura mirando las encuestas. Hoy no hay Estado”, subrayó.

Democracia, República y Diálogo: una responsabilidad de todos

Santiago del Del, presidente del Encuentro, ofició de moderador en el diálogo que mantuvieron el Presidente Provisional del Senado de la Nación, Federico Pinedo, y el senador nacional por la provincia de Río Negro, Miguel Ángel Pichetto.
“Me hace gracia cuando nos decimos todo el tiempo lo que nos falta es diálogo y ponerse en el lugar del otro, la Argentina tiene una grieta, la política no construye. Mi experiencia personal es que nosotros todo el día lo dedicamos a eso, al diálogo, a construir sobre coincidencias. Esto sucedió, sucede y sucederá. En los últimos años, la Argentina construyó un montón de cosas importantes”, aclaró Federico Pinedo.
“Creo que hemos dado pasos que tenemos que valorar. Los pactos federales y fiscal es que logramos son importantes. Se trata de un programa de desarrollo de los Estados a cinco años, que indican que se van a bajar los impuestos por metas, con previsibilidad, que proyecta que el aumento de gastos de empleo no puede superar la tasa de población, etc. Esto garantiza que hay pautas relevantes para la toma de decisiones. Son revolucionarias si se consolidan”, amplió.
Pinedo destacó que “hay que tener una mirada abierta, ligada a búsqueda de consensos, ya que es un gobierno que surgió del voto popular pero no logró la consolidación en las dos cámaras”.
Miguel Ángel Pichetto aseguró que se “necesita un marco de sustentabilidad política más firme, cambiar la lógica del ajuste por empezar a crecer, ayudar a los sectores en dificultades”.
Por otra parte, señaló que “el problema de la Argentina tiene más raíz cultural que político. Hay una cultura del igualitarismo. Este discurso cruza a la clase dirigente argentina. Está en la naturaleza del pensamiento medio argentino. Lo que no deja abordar los problemas estructurales que tiene la Argentina. Es una descripción, una mirada, lo que digo que el problema argentino es muy profundo. Arrastra una crisis estructural. El Gobierno anterior quemó la moneda en los últimos cuatro años. Y el actual está consumiendo el crédito. Es fundamental salir de la confrontación y dialogar”. “Hay que corregir eso, volver a dialogar, a ceder y hay que construir los consensos”, concluyó.

Compartimos las palabras de cierre a cargo de Juan Vaquer, Presidente de ACDE aquí.

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