Ante la próxima visita del Papa León XIV a la Argentina, desde la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) queremos expresar nuestra esperanza en que este encuentro nos anime a renovar los vínculos entre los argentinos y nuestro compromiso con el bien común.
Toda persona merece ser reconocida y respetada en su dignidad. Las diferencias de ideas, creencias y experiencias forman parte de nuestra vida en sociedad y es saludable que se expresen con libertad. Escuchar a quien piensa distinto, debatir con respeto y buscar acuerdos son responsabilidades que nos comprometen a todos, especialmente a quienes ejercemos funciones de liderazgo. La descalificación, el agravio y la indiferencia frente al que sufre debilitan la confianza necesaria para construir un futuro compartido.
La fraternidad se expresa en el respeto con que nos tratamos y en nuestra disposición a acompañar a quienes atraviesan la pobreza, la falta de trabajo, la soledad o la incertidumbre. También nos impulsa a construir una sociedad que no se resigne a la pobreza, sino que aspire al desarrollo y al crecimiento, que promueva el progreso y la estabilidad que hace posible la prosperidad para todos.
Como hombres y mujeres de empresa reconocemos la responsabilidad que implica tomar decisiones que influyen en la vida de quienes trabajan con nosotros, sus familias y sus comunidades. Generar empleo digno y promover oportunidades son maneras concretas de contribuir a una sociedad más justa y fraterna.
Inspirados en el Evangelio y en el testimonio de Enrique Shaw, reafirmamos nuestra vocación de poner a la persona en el centro y de contribuir al bien común.
Recibamos a León XIV con el corazón abierto y la voluntad de transformar este encuentro en compromisos cotidianos: respetarnos y trabajar juntos por una Argentina en la que cada persona encuentre escucha, oportunidades y un lugar en nuestra comunidad.
Buenos Aires, 2 de noviembre de 2026