En el marco del encuentro organizado por la Comisión Episcopal de Pastoral Social, Víctor Valle, presidente de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE), instó al sector empresarial a promover un uso ético, humanista y responsable de las nuevas tecnologías, priorizando la dignidad humana y el bien común.
CÓRDOBA, septiembre de 2026 – La Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) estuvo presente en una nueva edición de la Semana Social, organizada por la Comisión Episcopal de Pastoral Social bajo el lema “Puentes hacia el Bien Común”. En ese marco, el presidente de la entidad, Víctor Valle, participó activamente del panel “Economía, Producción y Trabajo en el tiempo de la Inteligencia Artificial”, compartiendo espacio de debate con referentes del ámbito sindical, académico y empresarial.
Durante su intervención, Valle remarcó que la Inteligencia Artificial (IA) «no es una moda, sino una realidad que llegó para quedarse y acelerarse», abriendo tanto oportunidades inéditas para el bien común como profundos desafíos éticos y sociales.
Centralidad de la persona y responsabilidad empresarial
El presidente de ACDE apeló a la mirada cristiana del trabajo y de la empresa, recordando que el verdadero propósito del empresario es generar bienes y servicios dignos, cuidar a sus colaboradores, proveedores y comunidad, y ayudarlos a desarrollarse integralmente.
En relación con el auge de los algoritmos y la automatización, alertó sobre el riesgo de perder la agencia y la autonomía humana:
«Es crucial que el empresario mantenga una ‘fricción saludable’ en los procesos de decisión y no delegue ciegamente el criterio en las máquinas. La tecnología debe estar presente con sentido ético y al servicio del hombre, no para reemplazar la capacidad de juzgar, dialogar y pensar libremente.»
Oportunidades para la creación de empleo y la competitividad
Al abordar el escenario económico y social local, Valle transformó el debate sobre el impacto de la IA en los puestos de trabajo hacia una mirada de oportunidad. Explicó que la IA no viene a destruir masivamente el empleo, sino a cambiar la naturaleza de las tareas dentro de cada puesto laboral.
«Tenemos que cambiar la narrativa. En lugar de temores vacíos, debemos preguntarnos cómo usamos la IA para crear más y mejores puestos de trabajo en la Argentina. La exposición del país al reemplazo tecnológico es diferente a la de mercados centralizados, pero el desafío urgente es la alfabetización tecnológica integral: aprender a trabajar junto a la Inteligencia Artificial para ganar competitividad y potenciar la productividad.»
Finalmente, el presidente de ACDE subrayó que la velocidad del avance tecnológico requiere una profunda sabiduría moral y responsabilidad colectiva para no dejar a nadie atrás. En ese sentido, hizo un llamado a articular esfuerzos entre todos los actores sociales: los dirigentes de empresa asumiendo riesgos e invirtiendo con visión de futuro, los sindicatos defendiendo condiciones dignas, los trabajadores capacitándose en nuevas competencias y el Estado acompañando la transición.
Taller con la comunidad local
Representantes de diferentes ámbitos realizaron por la tarde un taller de trabajo sobre la figura de Enrique Shaw y su visión de un empresario cristiano junto a socios y referentes de ACDE Córdoba. El encuentro permitió profundizar sobre la aplicación práctica de los principios éticos en la gestión cotidiana y fortalecer el trabajo articulado de la red de dirigentes cristianos en el ámbito productivo local.