En el día de hoy, la Iglesia en Argentina celebra la memoria de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo. Su testimonio nos invita a renovar el compromiso a trabajar por una sociedad en la que toda persona pueda acceder a un trabajo digno, como expresión de su vocación, desarrollo y aporte al bien común.
Desde la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) nos unimos a esta celebración, reconociendo en San Cayetano una inspiración para quienes vivimos la vocación empresarial como un servicio a la sociedad.
Como comentara el papa León XIV en su carta de noviembre 2025 a la UIA: “En Argentina, esta visión encuentra un ejemplo luminoso y cercano en el venerable siervo de Dios Enrique Shaw, empresario que entendió que la industria no era sólo un engranaje productivo ni un medio de acumulación de capital, sino una verdadera comunidad de personas llamadas a crecer juntas. Su liderazgo se distinguió por la transparencia, por la capacidad de escucha y por el empeño para que cada trabajador pudiera sentirse parte de un proyecto compartido. En él, la fe y la gestión empresarial se unieron de manera armónica, demostrando que la Doctrina Social no es una teoría abstracta ni una utopía irrealizable, sino un camino posible que transforma la vida de las personas y de las instituciones al poner a Cristo como centro de toda actividad humana.”
En un tiempo marcado por la transformación tecnológica y el desarrollo de la inteligencia artificial, este compromiso adquiere una renovada actualidad. Señala el papa León XIV en Magnifica Humanitas que el progreso sólo es auténtico cuando la innovación permanece al servicio de la dignidad humana y del bien común. A quienes dirigimos empresas nos corresponde orientar estos cambios para que la tecnología amplíe las oportunidades de las personas, fortalezca el trabajo y contribuya al desarrollo integral de nuestra sociedad.
Como hombres y mujeres de empresa cristianos renovamos nuestro compromiso de promover una cultura del trabajo que ponga siempre a la persona en el centro, procurando sostener el empleo, impulsar nuevas inversiones y generar oportunidades que permitan a más argentinos desarrollar plenamente sus talentos.
En este Día de San Cayetano pedimos por quienes buscan empleo, por quienes emprenden, por quienes generan trabajo y por todos los que contribuyen al desarrollo de nuestro país. Que su intercesión nos anime a seguir construyendo una Argentina donde el pan, el trabajo y la dignidad sean una realidad para todos.
Buenos Aires, 7 de agosto de 2026