¡Felices fiestas!

Queridos amigos de ACDE,

El año va llegando a su término y hacemos memoria y balance de nuestra vida y caminar común. Al mirar hacia atrás vemos los tanto los logros como los fracasos. Pero esa sola mirada no basta, necesitamos pedirle prestados los ojos a Dios, para que sea Él quien nos muestre la realidad profunda del camino recorrido. Dios ve dentro de los corazones y conoce el destino final de la historia. No se queda en detalles, y lo que para nosotros puede parecer poco importante, para Él puede ser esencial.

Cuando un niño nació en un pesebre de un establo de las afueras de un pequeño pueblito de medio oriente, la historia de la humanidad cambió. Demos gracias a Dios por todo lo realizado, por lo grande y lo pequeño, por lo valioso a los ojos de los hombres y especialmente por lo que Dios sabe que fue importante. Pidámosle que complete la obra de nuestro hacer, para que la historia que hemos caminado se transforme por la presencia del Niño Dios en historia de salvación.

Les deseamos una muy feliz Navidad y que sus propias vidas, sus familias y cada una de sus empresas se hagan un Belén donde la presencia de Dios, revelada en las pequeñas cosas, sea germen del Reino que allí está construyéndose.

P. Daniel Díaz
Asesor Doctrinal de ACDE